En el recibidor de casa tenemos un jardin zen que siempre ha llamado mucho la atención de Naïm. Hace ya tiempo que iba detrás de su padre para que le enseñara a hacerlo. Así que el fin de semana se pusieron con él.
Primero buscaron fotos en internet y estuvieron viendo varios ejemplos.
A continuación, el papi enseñó a Naïm las técnicas a seguir, y éste se puso manos a la obra.
El primer paso consistía en respirar hondo y relajarse

Tras la relajación, empezó a trazar los círculos











