El viernes 19, al final, no hubo encuentro de familiassincole, pero como ya nos habíamos hecho a la idea de salir y hasta la comida, y nos habían regalado unas entradas para el cine, nos fuimos de excursión.
Primero fuimos a Toysrus para ver qué le gustaba a Naïm para reyes, aunque fue difícil porque no pedía las cosas ni poniéndoselas en el morro
.
A las 14.30 empezaba la peli, y teníamos que coger el metro, así que al llegar a la estación empezamos a preparar los bocadillos y nada más salir del metro nos los comimos. Hasta el cine había un paseíto. Naïm se acabó su bocata de camino.
Al llegar al cine, las taquillas estaban vacías, la peli se supone que estaba a punto de empezar y no aparecía nadie. Cuando apareció una chica, nos dijo que esperemos y desaparece. Cuando volvió nos hizo esperar tres horas para las entradas. Ya pasaban 10 minutos. Al final sacamos las entradas, compramos un cacharraco de palomitas para los cuatro y nos subimos en busca de la sala 9 que, por cierto estaba la última. A pesar de las prisas y los nervios, al llegar, la sala estaba completamente vacía. Era como ver una peli en casa pero en una pantalla gigante y un audio que te cagas. Además, la peli todavía no había empezado, por supuesto.
Iris, después de comerse unas cuantas palomitas, acabó durmiendo casi toda la peli, hasta las letras de crédito
. A Naïm le gustó mucho la película (era Madagascar 2) y a nosotros también.
Cuando acabó, al salir de la sala, nos dimos cuenta de que había elevadores para los nanos
, y entendimos porqué Naïm había estado moviéndose del asiento de vez en cuando.
Después fuimos un rato a Nuevo Centro y volvimos a Toysrus a por el coche para regresar a casa.
I com ya t'he contat ya s'ha acabat (como dice Naïm)
.
